http://www.youtube.com/watch?v=3mPwBlx2q2s&list=PLC69E93B4E7F0E3C1
Colombia padece desde el fatídico 9 de abril de 1948, día del asesinato del carismático líder Jorge Eliécer Gaitán, un grave y sangriento conflicto político y armando que está cumpliendo 65 años y en el cual gracias a las gestiones que adelanta el presidente Juan Manuel Santos con dirigentes de las FARC – EP en la Habana – Cuba, parece que estuviese llegando a su fin.
| ALAI, América
Latina en Movimiento 2013-02-17 ColombiaEl alto costo de la guerraAlonso Ojeda Awad |
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Colombia padece desde el fatídico 9 de abril de 1948, día del asesinato del carismático líder Jorge Eliécer Gaitán, un grave y sangriento conflicto político y armando que está cumpliendo 65 años y en el cual gracias a las gestiones que adelanta el presidente Juan Manuel Santos con dirigentes de las FARC – EP en la Habana – Cuba, parece que estuviese llegando a su fin.
Esta esperanzadora visión que compartimos
desde la Universidad Pedagógica Nacional en particular y desde la universidad
colombiana en general, estaría cerrando el ciclo violento en el manejo de
nuestros conflictos que tantas vidas humanas, huérfanos y viudas ha dejado a lo
largo y ancho de nuestro territorio.
Con razón el estudioso investigador
colombiano Iván Mauricio Duran, dice que “Los conflictos armados destruyen
capital humano y capital físico, generan incertidumbres para consolidar la
inversión en los territorios y desvían el gasto del Gobierno hacia actividades
menos productivas en detrimento de la inversión social”. (Tomado del periódico
UnNorte de octubre 2012).
Efectivamente, en el largo período de la
confrontación armada en Colombia, es inmenso el capital humano destruido,
contabilizándose en muertes y heridos que se han ocasionado entre los diversos
bandos en confrontación armada. Por un lado, las fuerzas armadas y de policía en
defensa de la constitución y las leyes, por el otro, los sectores de la
insurgencia aglutinados en las FARC EP, ELN y por los sectores organizados de
delincuencia criminal, los grupos conocidos como paramilitares o BACRIM, según
la última denominación.
A estas cifras hay que agregarle el inmenso
daño, que en su conjunto, los sectores armados originan contra la población
civil que por condiciones especiales y según lo ordena el Derecho Internacional
Humanitario deberían estar fuera de la confrontación armada.
En lo referente al capital físico de la
Nación, los costos son inconmensurables, representados en infraestructura vial,
torres eléctricas, oleoductos, casas y edificios de propiedad pública, líneas
férreas y menoscabo a la capacidad de exportación de materia prima en
minerales.
Todo esto obliga a orientar la inversión de
los recursos económicos al aumento del pie de fuerza, a la compra de
sofisticados equipos de ataque por parte de la Fuerza Pública y en definitiva, a
la concreción de un Estado, que desconociendo sus obligaciones constitucionales,
termina gastando sus recursos en seguir armándose para la guerra y destinándolos
para lograr el objetivo de derrotar militarmente a sus contradictores
violentos.
El investigador José L. Ramos R., Ph.D en
Economía y Sociología, Miembro del Grupo de Investigaciones de Análisis
Económico, Director de Estudios Económicos del Caribe de la Universidad del
Norte, manifiesta que: “Durante una guerra civil el Producto Interno Bruto (PIB)
decrece a una tasa anual de 2.2%... y en países donde los conflictos se han
prolongado hasta por 15 años, el PIB per cápita, tiende a decrecer en un 30 %
aproximadamente”, como lo afirman AngélikaRettberg y Estephanie
Álvarez.
En el estudio “Cuantificando los efectos
económicos del conflicto”, publicado en la Revista Colombiana Internacional de
la Universidad de los Andes, los investigadores argumentan que los gastos en
seguridad y defensa se incrementan en mas del 2% del PIB anual en momentos del
conflicto. (Tomado del periódico UnNorte de octubre 2012)
Pero las cosas son aun más dramáticas en este
sentido. Si nos acogemos a la investigación de Guerrero y Londoño realizada en
1999, donde concluyen que, “Colombia seria un 15% o 20 % mas rico de lo que es
si no hubiese tenido un conflicto interno armado en los ultimo 20
años”.
Según el artículo del periódico UnNorte, el
actual Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, en “EconomicGrowth in Colombian:
A reversal of fortune”, dijo: “que el país perdió de 1980 a 2000 el sendero del
crecimiento económico, debido en parte, a la intensificación del conflicto
interno armado que alejó sin duda alguna la inversión extranjera,
particularmente en sectores promisorios como la explotación minera y la
industria de capital pesado”
En conclusión y tomando los datos que el
economista José L. Ramos publica en UnNorte, podemos decir que los diferentes
investigadores: Rettberg y Álvarez, calcularon en el 2008 que, entre 1990 y
1998, los costos representaron aproximadamente entre 1.5% y 4 % del PIB anual;
Pinto, Vergara y Lahuerta hicieron lo propio para el período 1999 – 2003 y
estimaron los costos en 7.4% del PIB, es decir, 16.5 billones; y Otero, en el
2007, los valoró en 9 puntos del Producto Interno Bruto para el 2005 –
2006.
Para finalizar, podemos decir que el alto
costo de la guerra está por 9 puntos del Producto Interno Bruto, una cifra
demasiando alta para un país como Colombia que está reclamando insistentemente
las urgentes inversiones presupuestales en vivienda, salud, educación,
desarrollo e infraestructura vial, portuaria, eléctrica, férrea y
comunicaciones. Por eso es urgente parar la guerra y asumir, con decisión y
valentía, la
Alonso Ojeda Awad
Ex Embajador de Colombia, Director
Programa de Paz - Universidad Pedagógica Nacional
http://www.youtube.com/watch?v=XI_Dn0SDH2g Toma en Correguaje
http://www.youtube.com/watch?v=eeZgy8rgWYs Toma en Mitu

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